Una presentación, y una presencia que la sobrevive.
ValMonde existe para acortar la distancia entre una familia mexicana y las instituciones preparadas para conservar lo que construyó.

Casi todas las familias llegan a un punto en el que quienes las asesoran son quienes estaban cerca. El banquero que abrió la primera cuenta. El contador que presenta las declaraciones desde que la empresa tenía cuatro empleados. Todos competentes, todos de confianza, y ninguno preparado para la pregunta que la familia se hace ahora.
Esa pregunta casi nunca es sobre rendimientos. Es sobre quién resguarda el patrimonio, bajo qué ley, en qué moneda, y qué ocurre con todo ello cuando quien lo construyó ya no sea quien decide.
El mandato
Usted expone qué protege y para quién. ValMonde escucha con atención y después abre las instituciones reguladas y los profesionales autorizados que hacen ese trabajo específico, en las jurisdicciones donde se hace con rigor.
Después la casa permanece. Se sienta en las juntas, lee lo que a usted le piden firmar, y hace las preguntas que usted haría si hiciera esto cada semana. La presentación da inicio a esa participación.
Los límites
ValMonde no administra activos, no recibe recursos de clientes y no comercializa productos financieros ni de seguros. No estamos inscritos como asesor en inversiones ante la CNBV y no proporcionamos asesoría en inversiones ni recomendaciones individualizadas.
Cada relación con la que usted se queda se contrata directamente entre usted y una institución regulada, en términos que puede leer, y esa institución es la responsable del servicio y de su propio cumplimiento. Esa estructura es deliberada. Mantiene sus intereses y los nuestros apuntando en la misma dirección.